miércoles, 8 de noviembre de 2017

TEATRO: MALDITOS POETAS MALDITOS

Obra: Malditos Poetas Malditos
Grupo: Elemental Teatro
¿Dónde la vio?: Teatro Elemental Teatro
¿Cuándo?: Sábado 18 de marzo de 2017

Oscilante sobre la línea fronteriza entre el poema y la dramaturgia, Malditos Poetas Malditos del grupo Elemental Teatro es una puesta en escena resultado de lo que antes sería una lectura dramatizada, según me explicó su director John Viana; a quien le debemos propuestas como Diálogo en el jardín del palacio (2010) basada en el escrito realizado por F. Pessoa o De la muerte sin exagerar o un cielo bajo tierra (2013)  a partir de textos de W. Szymborska, también poetas e igualmente poesías que transmigraron de la prosa al lenguaje teatral, ¿qué digo hasta aquí? Que Viana se está debatiendo un estilo, una estética, entre las ya diversas que ha transitado.

Sabemos que fue Verlaine en su trabajo de ensayos Los poetas malditos [Les Poètes maudits] publicado en 1888 [con una primera versión en 1884] en donde, a modo de reconocimiento, honra a los poetas para él malditos: Corbière, Rimbaud, Mallarmé, Desbordes-Valmore, de L'Isle-Adam y Pobre Lelian [anagrama de Paul Verlain]; pero esquivando los lugares comunes o mejor, algunos de los “poetas malditos comunes”, y al contrario de lo que pensé y creo haber identificado, Viana solo tomó a Rimbaud para su propuesta, lo que invita a visitar otra lista, la que encabeza Baudelaire, a quien sí trabajaron, junto a Artaud, Keats, Poe, Bukowski y Pizarnik.

Después de terminar la obra se me enquistó en la piel un poema de Bukowski, que busqué al llegar a casa: Apostándole a la musa, y es que me pareció que definía lo que acababa de presenciar:

“...puedes seguir
golpeándolos contra la
pared.
A través de la oscuridad, la guerra,
con buena o mala
suerte
puedes continuar
golpeándolos,
con el deslumbrante relámpago
de la
palabra,
derribando a la vida en la vida,
y a la muerte demasiado tarde para
ganar verdaderamente
contra
ti.

Como espectador, al principio, la obra invita a dejarse abrazar por una oscuridad rasgada por ciertos halos de luz sobre un escenario sumergido en una nube de humo falso, blanco, que iba siendo surcado por tres siluetas femeninas, y todo esto acompañado por la música de proyectos como la de la banda danesa Blue Foundation (2000) o Pharmakon (2007), el proyecto de ruido industrial de Margaret Chardiet o Puce Mary, el proyecto de Frederikke Hoffmeier, a un volumen estruendoso para un logro escénico de gran magnitud. Finalmente, con un juego de luces se resaltan las figuras femeninas que terminan siendo mujeres y una de ellas, Laura Henao, avanza hacia el público, toma un micrófono que está junto a un atril y, en competencia con la ya estridencia mencionada, nos comparte Las letanías de Satán de Baudelaire; me dice ella que para su forma se acercó y se dejó movilizar por Diamanda Galás.
Inició la obra Malditos Poetas Malditos...

Es un performance art o arte en vivo que llaman, un acontecimiento escénico en el que prima la poesía visual como imagen experimental de la que tanto se habla en el arte contemporáneo; en la que se amalgaman estéticas y técnicas de la representación teatral con las artes plásticas. Una propuesta generada desde la sinestesia planteada por el simbolismo en donde no hay situación dramática definida. No hay conflicto o fuerzas en pugna definidas. No hay personajes, o mejor, hay entes no figurativos, sin ser y sin historias; nada excepcional para el grupo Elemental Teatro que nos han representado otros “no personajes” en obras anteriores. En contraste, yace la perturbación trágica, provocadora y visceral de un Olivier de Sagazan, a quien el director con los actores y actrices, suma en su lista de poetas malditos y al final de la obra le rinde un sugestivo homenaje y logra una transfiguración; de manera análoga a esta telaraña alquímica de intensidades y registros emocionales, por un buen lapso me sentí en una exposición museística de aquel movimiento contracultural surgido en el Reino Unido por allá por los 70 que como manifestación, la juventud urbana disconforme ante el artificio convencional de la sociedad y la crisis económica, se tomó la música e hizo punk rock [aunque en la propuesta de Viana sean otro tipo de experimentos musicales e igual disidentes] y se vistió de forma estrafalaria y anticonvencional con ropa de cuero desgastado y ajustada y botas y peinados, y como en Malditos Poetas Malditos, con la intención provocadora de generar una “violencia sinestésica” por una especie de búsqueda de conciencia en donde la vida debe actuar.

Malditos Poetas Malditos es una obra anárquica como lo es el arte por naturaleza, así se lo dije a Viana; y seduce al espectador no desde la posibilidad de involucrarlo en una situación dramática y aristotélica por su estructura narrativa, sino que, tras seducirlo y sumergirlo en ese universo desencadenante de incertidumbres simbolistas y sensacionistas, lo golpea interiormente, mudándolo de un lado para otro de la línea fronteriza entre el “poema maldito” y la dramaturgia contemporánea.

Reparto:
Laura Henao
Manuela Cardona
Susana Quiroz
Christian Sánchez
Kevin Torres

Equipo técnico: Angie Muriel y Wilson Zapata

Dirección artística, luces y sonido: John Viana

Comentario escrito originalmente para Cuarta Pared:
http://programacuartapared.com/index.php/leer/item/77-comentario-malditos-poetas-malditos

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